viernes, 14 de noviembre de 2008

Rodellar y Alquézar

Este fin de semana el club organizaba un salida de escalada a Alquézar, al igual que el año pasado, y como aquella vez lo pasamos muy bien y desde entonces no habíamos vuelto a escalar allí decidimos apuntarnos.
El sábado, antes de llegar a Alquézar decidimos parar en Rodellar, pues en todo el verano no habíamos ido y yo, personalmente, tenía ganas de probar unas vías que tenía "pendientes". Allí quedamos con Esco y tras el cafetito de rigor esperando que calentase un pelín más el sol, bajamos hacia el Mascún.
Estos días anteriores había estado lloviendo, así que lo que más seco estaba eran las vías de placa ¡bien! porque es a las que íbamos ¡qué casualidad no!
Primero nos acercamos a mis vías "pendientes" y me alegro un montón porque me decidí a probarlas, dejándome un buen sabor de boca. Esco, que está saliendo de una lesión las luchó como un titán ¡ole ahí Esco! Hicimos alguna que otra vía más en algún que otro sector (eso sí tras tener que descalzarnos varias veces para cruzar el río)

y cuando ya decidimos dar por finalizada la jornada apareció Rafita, al que le liamos para que nos montara una vía algo dureta para finalizar (6c+ o 7a creo, no me acuerdo muy bien).

Pero ésta ya era algo desplomada, y como no habíamos tocado casi el desplome en todo el verano yo la probé en tope y ni me movía, pero David si que se animó a probarla y casi la saca del tirón ¡qué fuerte estás, aunque siempre digas que no!

Por cierto Javichuuu, hemos descubierto una zona en Rodellar a la que os tenemos que llevar a Pala y a ti (hasta que no lo consiga no paro), porque con mis niñas ya cuento (incluída tu Eli...). En fin preparaos para la primavera que viene.....(si es que no es antes).

Bueno, y ahora sí que nos fuimos hacia Alquézar, donde habíamos quedado en el alberge La Era, de Sergi. Allí pasamos una buena tarde charrando un poco y viendo videos.
Y al día siguiente, un buen desayuno con unas vistas estupendas para coger fuerzas para lo que nos esperaba....

Nos acercamos primero al sector Peña Castibian, donde hicimos 2 y 3 vías (los más fuertes)

y luego nos fuimos a la Pared de la Colegiata. Allí unos pocos se quedaron montando un 7a+ y un 7b, que más tarde los probaríamos David y yo en tope y que nos parecieron preciosos y a los que les vimos color (Davucho, tenemos deberes...), pero antes hicimos un 6c, superguapo, que a los dos nos encantó.
Vaya, que al final disfrutamos de un día estupendo y las pocas vías que probamos nos encantaron. Yo creo que tendremos que venir algún otro día de invierno.....
Por cierto las fotos nos las ha pasado todas Rafita

pues a nosotros se nos olvidó la cámara. Gracias majete!!!

1 comentario:

Rafael Galan Rodriguez dijo...

Vaya que si, que salida mas maja. Solo nos falto la bota de vino y el chorizo para almorzar. La proxima me la llevo. Todos decis que estais flojos y luego hay que veros. Ala pues.