lunes, 3 de agosto de 2009

Espolón de Ziordia

Este fin de semana fuimos a ver a la familia y aprovechar así para ver a mi sobrina antes de que se fuesen de vacaciones. Pero antes decidimos hacer una parada por el camino para escalar.
El viernes fuimos junto con Iris, Abraham y Chambón a dormir a Egino. Por la mañana nos hicimos un buen desayuno con tostadas de tomate ¡es la época de la cata de tomates y por el momento hay competición entre los del tio de Iris y los de Abraham! Muy buenos, pero esperar a que maduren los nuestros!!!! Pues tras coger fuerzas no dirigimos a Ziordia, donde queremos escalar la vía que va por el espolón que recorre la pared (230m, equipada).

Llegamos a la pared con bastante calor, pero de vez en cuando sopla algo de brisilla o se nubla un poco, así que se hace llevadero. Empieza David con el apretón de la plaquita del inicio, y le seguimos Chambón y yo.

Después vendrán Abraham e Iris.

El segundo largo, hiperlargo, le doy yo, y jodó con el V+, tiene algún pasito de subir sólo con los pies que no me esperaba, y no veas cómo me tiraba la cuerda.

Cuando llegan David y Chambón me dicen que no tenía nada, que se hacía muy bien, ¡menos mal que Abrahm me apoya en mi impresión!
Hacemos un corto rapel para llegar al tercer largo y es ahora Chambón quien se las ve y se las pelea para salir de los primero pasos, luego ya a disfrutar!

Bueno Dabucho, te toca de nuevo el turno ¡tienes que sacarlo eh! y dicho y hecho. Pasito fino tras pasito fino la sacó!!!

Bueno pues a ver qué tal se nos da a los demás. Salgo yo, y tras haber subido un poco noto que caen chispillas. ¡Chicos no quiero decir nada pero creo que está chispeando! y dicho ésto las gotas se vuelven más gordas. Destrepo hasta la reunión y David rapela hasta donde estamos. A partir de aquí todos para abajo. ¡Hay que joderse, sólo nos quedaba un largo corto para salir por arriba y bajar andando! pero la cosa estaba negra y la pared mojada, así que un rápel más para la colección de Chambón de los 100 mejores rápeles del Pirineo (que alguna vez espero, o no!, que nos relate), aunque ni estamos en el Pirineo ni es una vía difícil para rapelar, pues está preparado para ello, pero aún así su lista va aumentando poco a poco.
Llegamos al coche algo mojados, así que a tomar un cerveza con bocadillo primero y un café con bollo después.
Nos despedimos y David y yo nos vamos a Labastida, donde seguimos de cervezas con los amigos primero y con una buena cena con la familia después, rematada con café, copa y puro.
Y el domingo ¡a disfrutar de Irati!