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miércoles, 28 de diciembre de 2011

Pedriza exprés

Como casi siempre por estas fechas toca visita exprés a La Pedriza, para recordar qué es eso de la adherencia y darme cuenta que sigo sin tener mucha idea.
Y aunque peno un poco por la falta de coco, en el fondo tienen su gracia estas plaquitas.


¡Ahora hasta la siguiente!

lunes, 27 de diciembre de 2010

Sigo deportiva

Mis actividades se mueven por épocas, que las suelen marcar las estaciones, pero este año el invierno no se me antoja tanto de nieve (con la consiguiente recriminación por parte de algun@s) y voy alargando la época de deportiva (como bien se puede comprobar). Y es que este año me ha enganchado más que nunca la roca y en esta época me sigue apeteciendo darle a la deportiva, ya sea por el tiempo, las horas de luz y porque me apetece probar un montón de vías. Así que me dejo llevar por mis sensaciones y sigo deportiva!

Estas son fechas de compaginar familia, ocio y trabajo, así que aprovechando unos días de visita a la familia y que hace un tiempo perfecto (frío pero sol) hago un par de cortas escapadas. Una el viernes, al Vellón, pequeña escuela cerca de Madrid, de vías cortas y explosivas.

 
Hacemos sólo unas pocas vías, pues no nos motivan mucho. Son muy cortas y de pasos muy bestias, que no dejan hueco a buscar el movimiento. Nos vamos un poco desencantados.

El domingo, y antes de volver a casa, hacemos una visita a la Pedriza. Como no tenemos mucho tiempo nos acercamos al Cancho de los Brezos.

 
Hace un frío de narices, pero el sol calienta y hace el día agradable.
Me acojono ante las vías ¡la adherencia me puede! pero al final me decido y  me sorprendo a mí misma.

Paso miedo en las primeras, pero luego me voy relajando y como veo que me quedo voy cogiendo confianza. Pruebo vías que no pensaba y aunque no las encadeno todas...¡casiiii! Me caigo al final,  pero es como en cámara lenta...
Al final me voy supercontenta, me han encantado todas y he disfrutado con la adherencia!!! Qué fino, que confianza en los pies. Muñecas y yemas doloridas, pero bonitos pasos y buenas sensaciones. 

viernes, 15 de mayo de 2009

De vuelta al granito

Después de unos días escalando por Alicante, Abraham, Chambón, Bosqui, David y yo nos dejamos caer por Madrid.¡Queríamos volver a escalar en granito!
Empezamos por La Pedriza, donde Chambón nunca había estado y Abraham y Bosqui hacía mucho tiempo que no iban. El primer día fuimos a Peña Cagás, donde en nuestra última visita nos habíamos dejado vías pendientes que parecían muy bonitas, pero de camino esta vez sí que paramos a hacer la estética fisura de V que ya vimos la otra vez.

Bonita y peleona fisura, sobretodo la entrada, en la que nos entretuvimos un buen rato hasta que todos la probamos.

Luego continuamos hacia Peña Cagás.

Al llegar había una cordada metida en la vía que habíamos recomendado hacer a Abraham y Chambón, así que se metieron en la de al lado.

Nosotros nos metimos en La Fisura Mariuca, que tiene un cortito primer largo de 6a y un espectacularmente bonito segundo largo de 6a+, una fisura de dedos que a ratos se ciega y que hay que peleársela.

Después de hacer esta vía cambiamos de sector, pues a Abraham y Chambón les pareció algo duro para empezar. Decidimos ir al Risco de los Principiantes para que disfrutasen las fisuras de allí. Sin embargo había algo así como un cursillo metidos en las vías así que nos fuimos directos al Off Width del Cancho de los Brezos ¡tenían que probarlo! ¡y nosotros verlos como se arrastraban! aunque nosotros también volvimos a probarlo.

Al día siguiente fuimos a conocer La Cabrera.

Nosotros queríamos hacer la vía Esteban-Altieri y Chambón y Abraham El Espolón Manolín. Peeeero, nos pasamos un poco subiendo por el camino y salimos más arriba de las vías elegidas. En este punto David vio una bonita línea de diedro-bavaresa, miró en la guía y dijo ¡Hagamos ésta, la Ticupa, que parece bonita y le dan IV+, V y 6a! la miré, el primer largo tenía muy buena pinta, y encima de IV+, así que yo me animé, y David empezó a darla.

Y ahí estaba, metido en fregao ¡qué bonita! nos decía, y nosotros desde abajo le oíamos jadear. Jodó, pues si David jadea en los IV...así que Chambón y Abraham no se lo pensaron mucho y fueron a buscar una vía algo más clásica donde no sufrir tanto (acabaron haciendo la Ezequiel). Ahora me tocaba a mí subir. Y la verdad, un largo muy bonito, pero ¿IV? pues el siguiente largo te lo cedo que si los IV son así no me quiero imaginar cómo serán los V!

El siguiente largo tenía un pasito fino a la salida de la reunión y luego era un diedro, de escalar. El último largo, que la guía reseña de 6a resultó ser el más fácil¿? En fin, al final hicimos una bonita y cortita vía, que buscando días después en casa una reseña más actualizada resultó que la vía eran sólo 2 largos (así que no vimos la tercera reunión), de 6a el primero y V+ el segundo ¡esto ya es otra cosa!
Después de hacer la vía nos acercamos a la Aguja K-2 para hacer alguna más. Al llegar nos llamó la atención la vía K-2 (6a+), que empieza por un bonito diedro hasta llegar a un techo que lo corta y que lo pasas todo por debajo para salir por su derecha. Después de salir del techo vuelves por una canal hacia la izquierda hasta una terraza, donde hay que montar la reunión con friends. De aquí salen dos fisuras, una de V a la derecha y otra de 6a+ a la izquierda, que fue la que hicimos, y que es muy muy bonita. La vía es muy recomendable. Luego nos enteramos que la vía que sale por la izquierda del techo es la conocida Bulder Paranoia, que también pinta muy bonita, pero ya es más dura (6b+).

Bueno, y por fín llegamos a nuestro último día de vacaciones ¡ohhhhhh! y para este día decidimos volver a la Pedriza. Queríamos que Chambón y Abraham escalaran las fisuras de Risco de los Principiantes (nos hemos empeñado eh!) y que se quedasen con un buen sabor de boca. Así que allí fuimos, y vaya si disfrutaron! igual que cuando las hicimos nosotros.


Y ahora sí que sí, se acabaron los días de disfrute, pero ya vendrán más, y seguiremos contándolo.....

Por cierto, acabamos de ver la Desnivel de este mes y viene un artículo de La Cabrera ¡que casulidad! (y qué bien nos viene) porque estos días nos esperan por allí....

miércoles, 15 de abril de 2009

Buscando fisuras

Esta Semana Santa nos dio por ir a escalar fisuras en granito, cosa que sólo hacemos muy de vez en cuando por lo lejos que nos queda el granito (el que nos pilla cerca es de alta montaña, así que lo reservamos para el verano).
Así pues, nos decidimos a bajar a La Pedriza, un lugar que de vez en cuando nos gusta visitar, pero al que siempre hemos ido a hacer adherencia, nunca fisuras, así que íbamos con la idea de ir buscándolas para aprender un poco a subir por ellas.

El jueves empezamos por el Risco de los Principiantes, un sector facilito, que no queda muy lejos y que tiene más opciones cerca. La idea era hacer 2 vías de fisura de V, que parecían tener muy buena pinta.
Al llegar había ya un par de cordadas que iban a hacer estas mismas vías, así que David se animó a darle a un 6b de adherencia que quedaba a la derecha, para ir haciendo algo, y recordar eso de la adherencia.

Y vaya, no se le dio nada mal!
Al bajar ya nos metimos en la vía El Diedro, una estética fisura de V muy guapa y disfrutona.

Como había que rapelar para bajar la subí de segunda recogiendo el material para luego darla de primera metiendo friends y así coger algo de soltura. Y que bien entran en el granito!

A continuación hicimos Mira un buho, de V+, en dos largos. También una vía muy chula.

Al bajar, y con ganas todavía de escalar unas cuantas vías más, nos fuimos en busca de la vía Rectilínea, una corta pero interesante y atractiva línea de 6a para seguir aprendiendo a fisurear, situada en el risco de Tres Puntas.

Después probamos su vecina Curvilínea, de 6b, y pusimos rumbo al Cancho de los Brezos, donde queríamos probar un Off-wich de 6b+!!

Hicimos primero un V de fisura raro, raro y luego un 6a muy chulo que comparte reunión con el temido Off-wich. Decidimos dejarlo montado y probarlo en tope, pues nunca nos habíamos arrastrado por una vía de este tipo e intuíamos que nos iba a costar horrores. Y así fue. Reptamos por la vía como pudimos, intentando hacer juego con los pies, probando alita de pollo, etc, etc, y nos resultó curioso, además de agotador, pero pasamos un rato divertido ¡claro íbamos en tope!!
David la probó un par de veces y ya con raspones varios y con el día casi acabando dimos por finalizada la jornada, supermotivados y con unas ganas increíbles de seguir escalando fisuras al día siguiente.


Peeeeerooooo, nuestro gozo en un pozo, pues ya por la noche empezó a llover y no paró en todo el día siguiente.
Miramos el tiempo y vimos que para el sábado también daban mucha probabilidad de lluvia, pero que sin embargo por la zona de Galayos empezaba a mejorar y parecía que el sábado haría buen día. Así que todo ilusionados nos fuimos a pasar la noche allí para escalar al día siguiente en el Torozo, pues en Galayos parecía que había estado nevando estos días.
Sin embargo otra vez nuestro gozo en un pozo, pues así amaneció el sábado:

y sin vistas de mejorar.

Volvimos a Madrid y ya el domingo sí que nos dejó disfrutar de nuestro último día de vacaciones.
Fuimos a Peña Cagás, un sector con unas cuantas vías de 2 largos de fisuras variopintas.
Cuando llegamos la pared nos motivó, así que nos pusimos manos a la obra.

Empezó David por La Gran Fisura, y eso de "gran" tiene su razón, pues se trata de una fisura medio off-winch, pero sin llegar a serlo. Vaya, una fisura curiosa en la que había que ingeniárselas para subir (o eso me pareció a mí). La verdad es que David se lo curró.

El segundo largo ya sí que era una fisura más fácil, de V, que se hacía sin problemas.

Bajamos e hicimos la vía de al lado Retorno a Ítaca, de 6a+. Ésta ya tenía más gracía, pues empezabas por una fisura para luego salir a un placa fina fina y luego volver a empalmar con otra fisurilla-bavaresa, o algo así, vaya, que me pareció más complicadilla, pero David la resolvió bastante bien.

El segundo largo volvía a ser disfrutón, disfrutón, de esos con canto.

Y ya al bajar, y muy a nuestro pesar, tuvimos que dejarlo, pues nos esperaba aún un largo viaje de vuelta y ya se estaba haciendo tarde, y teníamos un pateo de algo más de una hora para volver al coche.
En definitiva unos días en los que hemos aprovechado lo que hemos podido, pero que nos han dejado con muy buen sabor de boca y con ganas de más granito fisurado!!!!