viernes, 8 de octubre de 2010

Otro intento: Free Blast y....

Después de unos cuantos días escalando por el valle y viendo a diario paredes como el Half Dome o El Capitan es imposible que no se caliente la cabeza y entren tentaciones de hacer una gran intentona y probar eso del Big Wall. Y eso nos pasó, que El Capitan nos atrapó….

En un principio teníamos idea de hacer la archiconocida The Nose, pero tras hablar con la gente nos decantamos por otra: La Triple Directa, que es la combinación de tres vías: Salathé, Muir y Nose. Nos convenció que normalmente es menos concurrida y sobretodo que tiene menos péndulos.

Una vez elegida la vía nos pusimos a preparar la logística; haríamos dos cordadas, por un lado Esko y Lombas y por otro David y yo. Abraham llevaba varios días pachucho y al final no nos pudo acompañar.

Los primeros diez largos de esta vía pertenecen a la Salathé y se conocen como la vía Free Blast. Se hacen en el día y en libre (sin llevar los petates), te bajas y al día siguiente vuelves a subir ya con los petates, por un sistema de cuerdas fijas, desde donde puedes seguir por la Salathé o por la Muir.

Como nos queríamos dar un día de diferencia decidimos que Esko y Lombas empezarían a subir directamente por las cuerdas fijas y David y yo escalaríamos la Free Blast. Madrugamos para empezar a escalar a primera hora y justo cuando empezamos llegaron tres chavales belgas y 2 italianos.

Fuimos subiendo poco a poco, el primero haciendo lo que buenamente podía y el segundo disfrutando a tope con el largo.

Íbamos a nuestro ritmo y disfrutando, salvo por las cordadas que nos seguían, que no nos daban respiro y los llevábamos todo el rato pegados.

Justificar a ambos ladosEra un poco agobio y no nos daba ni para sacar fotos ni para beber un trago de agua, así que en el quinto largo decidimos dejarles pasar. Nos llegamos a juntar 7 personas en la reunión!!!! y encima era superincómoda. Bueno pues tan rápido que iban y resulta que este siguiente largo era algo más difícil y les costó más pasar así que tuvimos que esperar más de lo de lo esperado. Resultado: casi dos horas esperando en una mierda de reunión colgada, con los riñones al jerez y con una chicharra de muerte, así que el tiempo se nos empezaba a echar encima. Habíamos empezado bien pero este parón nos había descolocado.

Ya un poco hasta el gorro y viendo que probablemente llegaríamos justos de luz (y aunque no pasa nada no nos apetecía), decidimos bajarnos, no sin pena ni rabia, y aprovechar el resto del día a preparar el petate para la continuación de la vía.

Nos dio mucha rabia pero por lo menos los largos que hicimos los disfrutamos muchísmo. Y encima vimos un oso!!!! (pero desde arriba).

Después de la Free Blast preparamos todo el material y organizamos el petate para pasar tres noches en pared...

martes, 28 de septiembre de 2010

Intento a The Prow

Nuestra siguiente escalada en el valle decidimos que fuera una vía de artificial, así que nos repartimos en dos cordadas: Abraham y Lombas irían a hacer la vía South Face al Washington Column y Esko, David y yo iríamos a The Prow (La Proa), de 12 largos y 5.6 C2F, también en Washington Column.

Dedicamos parte del día a preparar el material y pensamos que con un vivac en la pared sería suficiente, así que preparamos el petate y la hamaca y decidimos subirlo a pie de vía y si nos daba tiempo fijaríamos el primer largo.

La aproximación, si te la sabes, no es muy larga, pero si no te la sabes es probable que te pierdas y tardes una hora y media, como bien indica la guía y como bien nos pasó a nosotros. Con todo el peso y entre el bosque se hizo un infierno.

Por fin llegamos a pie de vía, pero no nos dio tiempo a fijar el largo porque se nos había hecho tarde (aquí anoche pronto, claro que también amanece antes) así que lo dejamos todo en la base y bajamos por el camino bueno.

Al día siguiente madrugamos y, ya conociendo el camino y sin peso, llegamos rápido a la vía. Decidimos hacer dos o tres largos seguidos cada uno y tras el sorteo le tocó empezar a Esko. Se enfundó todos los kilos de material y empezó a subir.

Poquito a poco fue subiendo, pero esto del artificial es muy laborioso y como tampoco estamos muy acostumbrados pues nos cuesta su rato.

Por fin llega a la primera reunión, fija las cuerdas y subo yo recuperando el material y David por la cuerda del petate. Yo me peleo con los fisus para sacarlos pero al final le voy cogiendo el tiento.

El siguiente largo es un poco más duro pues tiene varios pasos seguido de plomos (de momento están puestos, aunque alguno da la risa) y de cosas muy pequeñitas.

Esko se lo va currando china chana, probando los offset y los cam hooks (algo nuevo para nosotros) mientras David y yo nos derretimos al sol (está haciendo un calor de muerte), cuando de repente a Esko le salta un friend, vuela y le para un plomo….uyyyyy….coge aliento y continúa hasta la siguiente reunión, que es super incómoda, por lo que decidimos que va a continuar también con el siguiente largo y así evitamos cambiarnos el material.

Este siguiente largo le cuesta un poco más, no por dificultad, sino porque después del pire va más despacito.

Por fin llega a la reunión y una vez que nos juntamos los tres nos damos cuenta que se nos ha pasado todo el día y que sólo hemos hecho ¡¡¡tres largos!!!! y antes de que anochezca sólo nos dará tiempo a hacer uno más. Empezamos a valorar la situación: sólo habíamos previsto un vivac y estaba claro que por lo menos otro más tendríamos que hacer. Le dimos mil vueltas al asunto y al final decidimos bajarnos, pero que ya que estábamos allí nos apetecía pasar la noche en la pared, pues iba a ser mi primer vivac en pared y con hamaca, y para Esko también su primera noche en hamaca. Y la verdad es que el sitio merecía la pena pues teníamos el Half Dome justo enfrente, era casi luna llena y no hacía ni pizca de frío.

Así pues organizamos las cosas,

montamos la hamaca,

cenamos y nos “acomodamos”,

y lo pongo entre comillas porque en el fondo llevábamos una hamaca de dos personas para tres y aunque cabíamos casi no nos podíamos mover, así que al día siguiente teníamos un dolor de caderas importante. Aún así este primer vivac fue fantástico.

Al día siguiente nos levantamos con la calma, recogimos y bajamos hasta el suelo, no sin pena, pero con la decisión tomada.

De todo se aprende y en este caso nos falló la logística. Ahora sabemos un poco mejor cómo nos movemos y lo que nos puede costar este tipo de vías. Además, yo por mi parte, he aprendido unas cuantas cosas (¡y las que todavía me faltan porque de artifo no tengo ni idea!) y aunque el tipo de escalada me impresionó un montón (por decir suavemente ¡qué miedo me dió!) tengo como objetivo enfrentarme a ello!!! Por lo menos ya he pasado mi primer vivac en pared y de momento ha sido fantástico….ya veremos el resto!!!!


viernes, 24 de septiembre de 2010

Serenity Crack + Son of Yesterday

Después de escalar el Central Pillar of Frenzy decidimos probar otra vía, ya algo más dura, situada en la pared de Royal Arches: Serenity Crack (tres largos de 5.10d o 5.10a A1) y continuarla por Son of Yesterday (5 largos de 5.10a), quedando una vía de 8 largos mantenidos en 5.10a.

Esko y yo hacemos cordada y empieza él con el primer largo, una fisura de dedos superbonita, pero donde el primer seguro no lo puedes poner hasta unos cuantos metros del suelo, pues la fisura son antiguos clavaderos donde no entra nada en condiciones.

Continúo yo con el segundo largo, que empieza por una fisura de manos y luego hay que hacer una corta pero finita travesía por una placa, en la que compruebo que el fisu que he metido aguanta un vuelo, para enganchar con otra fisura de manos.

El tercer largo empieza por una bavaresa que te deja en la fisura de dedos de 5.10d, muy bonita pero que Esko la artifea sin pensárselo. Yendo de segunda sale superguapa.

Después de este largo enganchamos ya con la otra vía, y tras hacer un largo un poco de tránsito nos volvemos a situar bajo una vertical fisura de manos. Le vuelve a tocar a Esko y se lo curra un montón. A mí me resulta un largo duro y mantenido.

El siguiente largo, aunque supuestamente más fácil, me cuesta también bastante y acabo colgándome para relajarme un poco e ir recuperando el friend, pues la fisura es casi siempre del mismo tamaño.

Ya sólo nos quedan dos largos, que son superbonitos. Al que le toca de primero se cuelga en los tramos más difíciles y va recuperando algún friend (es nuestra dinámica), pero al que le toca de segundo hace el largo del tirón, aprovechando para mejorar la técnica y disfrutar la fisura a tope.

Acabamos la vía y toca rapelar, llegando al suelo ya casi sin luz pero supercontentos.

Nos ha parecido un viote, más difícil y mantenido que las anteriores y nos ha costado bastante más, pero nos ha parecido una vía superbonita. Habrá que repetirla alguna otra vez, cuando estemos más fuertes, a ver si la sacamos!!!!

jueves, 23 de septiembre de 2010

Central Pillar of Frenzy

Después de “aclimatarnos” un poco en el valle y de escalar unas pocas vías cortas decidimos hacer alguna un poco más larga y mantenida. Siguiendo las típicas vías recomendadas decidimos probar con Central Pillar of Frenzy, una vía de 5 largos graduada de 5.9, situada en Middle Catedral Rock, justo enfrente del Capitán, con lo que las vista son espectaculares.

Hicimos dos cordadas, por un lado Abraham y yo y por otro Esko, David y Lombas. Me toca empezar a mí, así que fui la primera en arrastrarme por la chimenea pulida del primer largo, que al final hasta tenía su gracia.

El segundo largo es una fisura de dedos superguapa y Abraham se la curró con esmero.

Llegó el turno del tercer largo, que empieza con una fácil fisura que me deja debajo de un techito, que tras superarlo, tras la peleada oportuna,) me deja al inicio de un largo off-width. Con dos camalots del nº4 y dos del nº 3 me las apañé para llegar a la reunión, aunque me llevó su tiempo, pues como tampoco iba sobrada tenía que ir recuperando los friendso para ir protegiendo la fisura. Al final el temido off-width resultó ser hasta chulo, pues más que off-width era una fisura ancha de puños.

El cuarto largo es cortito y más facilito y muy difrutón

y el quinto y último largo, muy largo y muy chulo.

El resultado: una vía superbonita, 5 estrellas, que disfrutamos muchísimo y en la que nos vimos bastante bien, muy recomendable para empezar.

Pues subamos ahora un escalón más ¿no?